Cuéllar: cuarto encierro con novillo lesionado y tensiones
Cuádriceps y crisis en Cuéllar
El 2 y 3 de septiembre de 2026, la villa de Cuéllar acogió su cuarto encierro del ciclo, con novillos de la ganadería Beteta saliendo del río Cega. El evento, que sigue siendo motivo de orgullo local, concluyó de forma inesperada cuando uno de los seis novillos se lesionó en el Embudo, quedando fuera del recorrido urbano.
Una competición deslucida pero destacada
A pesar de la lesión, cinco de los seis novillos lograron completar la carrera. La actuación fue considerada adecuada en el campo, pero la transición a las calles provocó arranques y momentos de peligro, especialmente en el primer tramo del recorrido que atraviesa la zona de la localidad. Los reses sueltas generaron incertidumbre en los corredores y la comunidad.
Debate político y homenaje a dirigentes
Mientras el público disfrutaba del espectáculo, la comunidad política de Cuéllar también se movía. En el programa Hoy por Hoy Segovia, los encierros recibieron un homenaje a los directores de campo Pedro Caminero y Pepe Mayoral, que celebran veinte años de liderazgo. El alcalde, Carlos Fraile, mencionó que la falta de actuación del teatro calle sigue como “espinita clavada”, mientras que el concejal Jesús Salamanca expresó su preocupación por el futuro de la tradición taurina.
Peligros más allá de los toros
En la misma región, la provincia de Segovia reportó un incidente grave en el tercer encierro de Cuéllar, donde un caballista resultó herido con una fractura de pierna. Este hecho refuerza la discusión sobre la seguridad de los participantes y la necesidad de reforzar las medidas de protección en las corridas.
Contradicciones y la percepción pública
Si bien la mayoría de las fuentes coinciden en que el encierro concluyó con cinco novillos completados, existe una ligera discrepancia respecto al impacto de la lesión: