Astorga celebra 125 años con toreros de talla
Astorga vuelve a la tauromaquia con una tarde de oro
El sábado 22 de agosto, la Plaza de Toros de Astorga marcó su 125.º aniversario con una corrida que, más allá de la tradición, mostró la pujanza de la tauromaquia contemporánea. Entre los tres toreros que protagonizaron la jornada —José M. Manzanares, Borja Jiménez y el recién matador de origen salmantino Julio Norte— se celebró la confluencia de veteranía, talento emergente y la fusión de dos regiones taurinas.
Un cartel de altura que revitaliza el coso
El presidente de la Asociación Taurina, Enrique Gómez, explicó que la organización del evento exigió una “mucha perseverancia” y una inversión considerable, pero que el resultado fue un cartel de calidad internacional. El precio de la entrada se consideró un factor clave para garantizar la asistencia y, según Gómez, se esperaba un “lleno histórico” que reflejara la importancia del aniversario. Este esfuerzo se tradujo en un público de alrededor de 3.500 espectadores que, al entrar en el coso, se sintió parte de una fiesta que retomó su lugar en el panorama taurino.
Triunfos en la puerta grande
Los tres diestros terminaron compartiendo la “puerta grande” de la plaza, lo cual implica que cada uno cortó al menos dos orejas o un rabo en algún momento de su tarde. José M. Manzanares, figura consolidada de la tauromaquia, abrió la jornada con una ovación tras su primer toro, aunque el segundo toro le permitió cortar dos orejas, asegurando así su pase a la puerta grande.
Borja Jiménez, con su estilo sevillano, mostró su dominio en los primeros asientos al cortar dos orejas en su primer toro y una más al segundo, sumando tres trofeos.
Julio Norte, que acababa de tomar su alternativa en agosto, demostró su valía en la tarde con un rendimiento destacado: cortó dos orejas y rabo en el tercer toro de la tarde y añadió una oreja más en el sexto, culminando la tarde con la máxima puntuación y la puerta grande.
Una noche de contraste y coherencia
A pesar de que algunas crónicas mencionan ligeras diferencias en los números exactos de orejas y rabos, la convergencia de relatos confirma el carácter triunfal de la jornada. Mientras Manzanares se destacó en la segunda ronda, Jiménez y Norte se apalancaron en su respectivo primer y tercer toro. La variabilidad en los detalles no afecta la esencia: la plaza de Astorga celebró con éxito el 125.º aniversario con una tarde de faenas memorables.
El legado del 125.º aniversario
Este evento no solo simboliza la tradición de la plaza, sino también su capacidad de adaptarse y atraer talento de alto nivel. Con la inclusión de toreros de distintas escuelas—la escuela de la dinastía de Manzanares, la