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Maica García, de la maternidad a los Juegos Olímpicos de 2028

Maica García, de la maternidad a los Juegos Olímpicos de 2028

Una ruptura inesperada con una casa de toda la vida

Maica García, la campeona olímpica y mundial de waterpolo, anunció su salida del CN Sabadell tras más de treinta años de vinculación, una decisión que la llevó a firmar con el CN Sant Andreu. La joven de 35 años explicó que, a pesar de haber sido madre un año antes, el club decidió no renovar su contrato más allá de la temporada 25/26. Este giro inesperado se produjo justo cuando la atleta estaba a punto de regresar de su baja por embarazo y posparto.

Un marco legal en evolución

El despido se produce en el contexto de la Ley Orgánica 2/2024 y su Real Decreto 1006, que introducen el artículo 6 Bis, que garantiza a las deportistas profesionales el derecho a ampliar el contrato un año adicional cuando se trate del último año y haya un embarazo. Según esta normativa, Maica tendría derecho a una prórroga automática. Sin embargo, el CN Sabadell afirmó no haber sido consciente de la ley, lo que ha llevado a la atleta a considerar un proceso judicial. La decisión del club, basada en un “proyecto deportivo” y “decisiones técnicas”, se percibe como una falta de reconocimiento de las nuevas regulaciones de conciliación.

Un nuevo proyecto con el CN Sant Andreu

El CN Sant Andreu ha acogido a la campeona con un contrato que se extiende hasta 2028. El club, con un enfoque en la renovación de su plantilla, considera que Maica aportará experiencia y liderazgo a un equipo compuesto mayoritariamente por jugadoras jóvenes. Según el propio relato, la atleta desea volver a su máximo nivel y ser parte del grupo que compite por los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Logros y ambiciones

  • Logros individuales: Campeona mundial, ganadora de oro olímpico en París 2024 y medallista de múltiples títulos europeos.
  • Logros colectivos: Siete Champions, 17 Ligas y 15 Copas de la Reina con el CN Sabadell.
  • Objetivo olímpico: Participar en los Juegos de Los Ángeles 2028 con su hija Olivia en la grada, tras la exitosa experiencia olímpica anterior.

Reacciones y expectativas

La salida de Maica ha generado empatía entre la comunidad deportiva y ha puesto de relieve la necesidad de respetar la normativa que protege a las deportistas embarazadas. A su vez, el CN Sant Andreu se presenta como un espacio de oportunidad donde la veterana podrá retomar su carrera y contribuir al crecimiento de las futuras generaciones.

En palabras de la atleta, el reto no solo es físico sino también emocional: “He pasado una crisis de ansiedad, pero mi pasión por el deporte no ha cambiado. Quiero seguir compitiendo y servir de ejemplo para otras madres que aspiren a la élite.”

Con este paso, Maica García reafirma su compromiso con el waterpolo y su sueño olímpico, mostrando que la maternidad y el alto rendimiento pueden coexistir cuando se cuenta con el respaldo adecuado.

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