Ramis reflexiona sobre la derrota 5-2 de Osasuna ante Alavés
Ramis admite los errores y la culpa del equipo
En la rueda de prensa tras el 5-2 ante el Alavés, Luis Miguel Ramis dejó claro que la derrota “es merecida” y que los “errores en zonas críticas” fueron la causa principal. El entrenador no se hizo responsable de la actuación general, sino de los fallos concretos que, según él, “penalizan” en la Primera División.
Análisis de las fallas defensivas
El técnico destacó la falta de cobertura y la incapacidad de la defensa para evitar los goles de área. Señaló que la primera caída llegó por una acción sencilla del rival, la segunda fue un fallo de Alejandro Catena, y el tercero, un golazo del Alavés surgido de un saque de banda donde Osasuna “no presionó”. En la segunda mitad, la falta de presión en el balón colgado y la ausencia de centros laterales efectivos permitieron que el visitante capitalizara su físico y velocidad.
Responsabilidad personal y mentalidad
Ramis afirmó que, aunque su equipo “no fue resolutivo” en momentos clave, el entrenador debe “apretar los dientes” y “aceptar las críticas”. El técnico reconoce que la culpa no recae únicamente en el cuerpo técnico, sino también en la mentalidad del equipo. Por eso, planea reforzar la disciplina y la intensidad, especialmente en los momentos de transición y en la zona defensiva.
Planes de mejora y próximos compromisos
Para evitar que el “punto de inflexión” se repita, Ramis planea trabajar la solidez defensiva y la toma de decisiones bajo presión. “Volveremos a recuperar la fiabilidad defensiva que tuvimos en jornadas anteriores” afirmó, indicando que la próxima partida será contra el Espanyol el 12 de septiembre, en la quinta jornada de la liga.
El entrenador espera que el equipo aprenda de la “torta” que sufrió y que la próxima temporada se base en “hacer muchas cosas bien y cometer pocos errores”.
Conclusiones
El discurso de Ramis, aunque crítico, es coherente en todas las fuentes. El técnico reconoce la culpa de su equipo y propone medidas claras para mejorar la defensa y la actitud en el campo. Su objetivo inmediato es usar la derrota como punto de aprendizaje para la siguiente campaña, donde la presión y la disciplina serán claves para evitar repetir el resultado con el Alavés.