Murió Carlos Gracia, pionero del motor español
Legado de un presidente
El 30 de agosto de 2026, la comunidad del motor perdió a Carlos Gracia Fuertes, quien dirigió la Real Federación Española de Automovilismo (RFEDA) durante 32 años, desde 1984 hasta 2016. Nacido en Zaragoza el 12 de diciembre de 1941, se retiró en 2016 tras haber visto al deporte español pasar de una disciplina marginal a un referente internacional.
Modernización del deporte del motor
Durante su mandato la RFEDA experimentó una profunda modernización. Se construyeron y mejoraron circuitos permanentes en Barcelona, Cheste, Albacete y Jerez, sumándose a los ya existentes Jarama y Calafat. La infraestructura resultante permitió al país acoger eventos de alta categoría y formar pilotos de talla mundial.
El 1983 nació la Baja Aragón, un raid de 1.000 kilómetros que se convirtió en la prueba más veterana de Europa. Gracia, con visión estratégica, eligió el desierto de los Monegros como escenario, ofreciendo una alternativa al Dakar y fomentando el deporte en Aragón.
Programas de talentos y pilotos
Una de sus aportaciones más duraderas es el Racing for Spain, un programa de formación de pilotos que ha producido a figuras como Pedro Martínez de la Rosa, Jordi Gené, Miguel Ángel de Castro y Javi Villa. Bajo su tutela surgieron también los gigantes del motor español, Carlos Sainz y Fernando Alonso, quienes definieron la era dorada del país en la Fórmula 1.
Reconocimiento internacional
Gracia no solo impactó a nivel nacional. Fue vicepresidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) y, al jubilarse, fue nombrado vicepresidente de honor. Su capacidad de negociación y su cercanía con figuras clave como Jean Marie Balestre, Max Mosley y Jean Todt le valieron el respeto de la comunidad internacional y la posición de España como actor relevante dentro de la FIA.
Últimos días y tributos
El organismo nacional, la RFEDA, anunció su fallecimiento con un mensaje de pesar, pidiendo a “familiares, amigos y a toda la comunidad del motor que celebren su vida y legado”. A los 84 años, después de varios años de enfermedad, Carlos Gracia dejó una huella imborrable que seguirá guiando a las próximas generaciones de pilotos y organizadores.
Con su paso, la historia del automovilismo español se ha marcado de forma permanente, y su memoria vivirá en cada carrera, en cada pista y en cada talento que se alza bajo el programa que él mismo ideó.