Giráldez: crisis y esperanza tras goleada
La crisis en el Celta y la falta de resultados
La temporada 2024‑25 ha sido un test de paciencia para el equipo de Claudio Giráldez. En los últimos siete partidos oficiales el Celta ha marcado sólo tres goles y no ha logrado la victoria, con la reciente derrota 1‑0 ante Omonia Nicosia en la primera ronda de la Europa League. Los técnicos y los hinchas coinciden en que el rendimiento ofensivo es insuficiente y que la defensa, aunque estable en su primera mitad, se ve comprometida al final de los encuentros.
El entrenador reconoce los problemas: “el partido estaba totalmente inclinado hacia la portería rival” y señala que las pequeñas fallas, como las finales a un centímetro o los fuera de juego, han sido decisivas. A pesar de ello, Giráldez intenta mantener la calma y la confianza en el equipo, subrayando que “estamos en ese momento donde todo sale cruz”.
La goleada que alumbra un posible giro
Contrariamente a la tendencia negativa, el Celta consiguió una goleada que trajo alivio. La victoria 2‑0 sobre su rival en el último partido mostró un rendimiento más equilibrado: el equipo dominó el juego y mantuvo la posesión, con un 3‑0 que permitió que el equipo se recuperara rápidamente tras una primera parte menos favorable. Giráldez valoró la calma y la “tranquilidad” que experimentaron los jugadores y destacó la importancia de seguir confiando en los jugadores disponibles.
Aunque el técnico reconoció la falta de efectividad en el último tercio, afirmó que “estamos mejor en todas las fases que hace un año”, lo que sugiere una mejora gradual, aunque todavía insuficiente para generar resultados consistentes.
Reconfiguración táctica y mentalidad
Giráldez ha hablado de la necesidad