Sangante expulsado: polémica y falta de revisión
La polémica expulsión de Arouna Sangante
En el duelo entre el Sevilla FC y el RCD Espanyol a la semana pasada, el defensa francés Arouna Sangante fue expulsado en el minuto 55‑56 tras una acción sobre el delantero Roberto Fernández. El árbitro de campo, Sesma Espinosa, interpretó la entrada como una falta del último hombre y mostró la tarjeta roja directa, sin que el VAR recomendara ninguna revisión en el monitor.
Reacciones inmediatas y cuestionamientos técnicos
El técnico sevillista Luis García Plaza protestó vehementemente, recibiendo una amonestación por su indignación. Los jugadores y banquillo del Sevilla se mostraron incrédulos ante la decisión, pues las repeticiones indican que Sangante había tocado primero el balón antes de su contacto con Fernández. El VAR, bajo la dirección de Trujillo Suárez, no intervino, argumentando que no era pertinente revisar la intensidad del contacto posterior.
Contexto de arbitraje en la LALIGA
La expulsión de Sangante no es la única controvertida que ha marcado la temporada. El Sevilla ha sido acusado de ser el equipo con más faltas en contra (67), el segundo en amarillas (13) y comparte el segundo puesto en tarjetas rojas (2), empatado con el Rayo Vallecano. Anteriormente, en la visita al Athletic Club, el mismo árbitro expulsó a Yuri por un choque con Miguel Sierra, generando un debate nacional sobre la aplicación de las normas.
El papel del VAR y la tecnología
Aunque la Real Federación Española de Fútbol publicó un audio que apoyaba la decisión del árbitro, el sistema VAR no lo tomó en cuenta, lo que ha alimentado la frustración de los sevillistas. La falta de revisión se ha convertido en un punto crítico, ya que la tecnología está diseñada precisamente para evitar decisiones erróneas. En este caso, la ausencia de revisión en el monitor se percibe como una omisión que favoreció el error arbitral.
Implicaciones para el Sevilla y el rival
Con la expulsión, el Sevilla se quedó con diez jugadores durante los últimos 15 minutos, lo que afectó su estructura defensiva y ofensiva. Sin embargo, el equipo logró adelantarse en el marcador antes de que el Espanyol cerrara la diferencia. Por su parte, la polémica ha reforzado la percepción de un arbitraje sesgado en contra del Sevilla, añadiendo presión a la LALIGA para revisar los protocolos de revisión de partidos.
Conclusión
La expulsión de Arouna Sangante ha reavivado la crítica sobre el arbitraje en la LALIGA, especialmente por la decisión del árbitro sin la intervención del VAR. Mientras el Sevilla sigue reclamando justicia en sus partidos, el debate sobre la aplicación de la tecnología y la imparcialidad arbitraria continúa en el fútbol español.