Almagro: gran cartel, lleno y sin retransmisión
El día en la plaza de Almagro
El 25 de agosto, la ciudad de Almagro recibió a su cartel más destacado de la temporada: Morante de la Puebla, José María Manzanares y Andrés Roca Rey. El Coso de la Cuerda, que suele ser un punto de encuentro para los aficionados, se llenó a completo, lo que marcó la tarde como una de las más esperadas del calendario taurino de Castilla‑La Mancha. El inicio de la corrida se retrasó casi media hora, tiempo que el público aprovechó para acomodarse, compartir con jóvenes aficionados y disfrutar de los paseíllos de la terna de máximas figuras.
El cartel y el calibre del espectáculo
Los tres toreros comparten un nivel de categoría que raramente se ve en una única plaza. Morante de la Puebla, de la casa de los “cien pasos”, se presentó con su característico ritmo y cadencia, mientras que Manzanares, con su estilo clásico, y Roca Rey, con su fuerte presencia en la arena, completaron el trio. Se enfrentaron a seis toros de la ganadería de Cayetano Muñoz, lo que garantizó la calidad de la faena y la oportunidad de demostrar su destreza ante un público exigente.
La calidad de la faena: una visión dividida
La actuación de los toreros generó opiniones contrastantes. Por un lado, Morante logró cortar tres orejas y mostró un buen manejo del primer toro, aunque el animal se mostró poco cooperativo y dejó a los espectadores con dudas sobre la fuerza del corral. Manzanares, con una faena que incluyó dos orejas y un rabo al quinto, recordó la hazaña de su padre, añadiendo un matiz histórico a la tarde. Roca Rey, por su parte, consiguió dos orejas al sexto, destacándose por su compromiso y la figura que ofreció.
Sin embargo, la crítica especializada señala que la corrida de Cayetano Muñoz “fue mala” en cuanto a la calidad de los toros, con falta de raza y emoción. El primer toro, por ejemplo, mostró poco vigor, lo que dificultó la ejecución de las faenas y resultó en una actuación que, aunque llena de tradición, careció de la intensidad que el público esperaba. Estas diferencias de opinión reflejan el debate habitual entre aficionados y críticos sobre la calidad de la faena en eventos de alto perfil.
Falta de retransmisión televisiva
A pesar de la gran afluencia y la presencia de toreros de talla, la tarde quedó sin cobertura televisiva. El programa oficial de Albero TV y los canales tradicionales no anunciaron ninguna retransmisión para este evento, lo que obligó a los aficionados que no podían asistir a la plaza a quedarse sin acceso directo. Esta ausencia de cobertura es inusual para un cartel de esta magnitud y ha generado incertidumbre entre la audiencia.
Conclusiones
En síntesis, Almagro ofreció una tarde memorable por la presencia de **Morante de la Puebla, José María