Eala enfrenta a Jovic y deja huella en US Open 2026
La “Eala Manía” convierte el Abierto en una pequeña Filipinas
El estadio Arthur Ashe se vistió de azul, rojo y blanco el sábado en honor a Alexandra Eala, quien ha logrado transformar el Abierto de EE. UU. en una celebración del espíritu filipino. Gráficas de banderas, camisetas y carteles con su nombre cubrieron las gradas, y el público, principalmente la diáspora filipina, creó una atmósfera vibrante que hizo que el juez de silla tuviera que pedir silencio en varias ocasiones.
El 21‑añero, entrenado en la academia de Rafael Nadal y formado bajo la tutela de Joan Bosch, Eala alcanzó por primera vez el top 20 mundial tras su título en Washington, donde venció a Jessica Pegula. El entusiasmo de los fanáticos se refleja en la historia de la abuela Adriana, quien dijo: «Sí, venimos por ella… Mi hija juega al tenis por ella», mostrando cómo la tenista se ha convertido en un símbolo de orgullo nacional.
Un duelo épico contra Iva Jovic
El encuentro se jugó en una noche que supo a emoción y tensión. Iva Jovic ganó 7‑5, 3‑6, 7‑5, tras superar a Eala en tres sets de más de tres horas. El juego estuvo marcado por la defensa férrea de la filipina y la resiliencia de la estadounidense, que superó tres rupturas en el primer set y un momento de vulnerabilidad en el tercero. Jovic logró mantener la ventaja en el 4‑2 del set decisivo y, aunque Eala alcanzó un 4‑4, la jugadora serbia‑croata mantuvo la calma y cerró la victoria con un 7‑5.
La partida también mostró cómo Jovic, con solo 18 años, ha empezado a consolidarse como una potencia del circuito, convirtiéndose en la más joven estadounidense en alcanzar tres octavos de final de Grand Slam en un mismo año desde la era de Venus Williams. Por su parte, Eala ganó una nueva oportunidad de demostrar su capacidad para enfrentarse a los mejores del mundo.
Reflexión y madurez de la filipina
Tras la eliminación, Eala manifestó en una